Encuentra un espacio donde no te interrumpan.
Escoge una de tus canciones favoritas o crea una playlist.
Relájate en una postura cómoda y pregúntate:
- "¿Cómo se siente mi cuerpo?"
- "¿Cuáles son algunos de los sonidos que tal vez no había notado antes?"
- "¿Cómo me hace sentir emocionalmente esta canción?"
¿Buscas una playlist? Echa un vistazo a nuestra selección de canciones aquí.
Ponte la mano en el abdomen e inhala profundamente para que el abdomen suba, y luego, con una larga y lenta exhalación, siente cómo el abdomen vuelve a bajar.
¡Los niños también pueden hacerlo!
Escribir un diario puede ayudarnos a encontrarnos a nosotros mismos, expresar nuestras emociones y encontrar la calma.
- ¿Cómo me siento hoy, de verdad? ¿Qué necesito en este momento?
- ¿De qué tengo miedo y cómo me limita?
- Si tuviera una máquina para viajar en el tiempo, ¿qué consuelo le ofrecería a mi yo más joven?
- Si pudiera hacer algo en el próximo año, ¿qué sería?
¡Olvídate de estar quieto! La meditación con sacudidas te ayuda a liberar la tensión de tu mente y tu cuerpo.
Ponte de pie con los pies separados y las rodillas ligeramente flexionadas.
Comienza a sacudir suavemente tu cuerpo, empezando por las piernas y extendiendo el movimiento a los brazos, el pecho y la espalda. Prueba esto durante 5-15 minutos.
También puedes añadir música de nuestra Puedes Vivir Mejor en Spotify.
La autocompasión, o ser amables y comprensivos con nosotros mismos, tiene beneficios para la salud. Está relacionada con una disminución de la ansiedad, la depresión, la rumiación y el miedo al fracaso.
- Piensa en momentos en los que tus amigos cercanos se sintieron realmente mal consigo mismos.
- Escribe o visualiza lo que harías y dirías, y el tono que usarías.
- Piensa en las ocasiones en las que te has sentido mal contigo mismo. ¿Cómo sueles responder ante ti mismo en estas situaciones?
- ¿Notas la diferencia? Pregúntate por qué eres más duro contigo mismo.
- Visualiza o escribe cómo podrían cambiar las cosas si te respondieras a ti mismo de la misma manera que responderías a un amigo cercano.
Cortesía de self-compassion.org
La relajación muscular progresiva puede ayudar a reducir el estrés, la ansiedad y la tensión. También puede ayudarte a sentirte más conectado con tu cuerpo y mejorar tu sueño.
- Siéntate o túmbate en un lugar tranquilo.
- Cierra los ojos y respira profundamente.
- Curve los dedos de los pies, mantenga la posición durante 5-10 segundos y luego relaje durante 15-20 segundos.
- Tensa y relaja cada grupo muscular. A continuación, puedes pasar a las piernas tensando las pantorrillas y los muslos, y luego al abdomen apretando los abdominales.
- Mantenga esa tensión durante 5-10 segundos y luego relájese durante 15-20 segundos.
- Vuelva a tratar las zonas tensas según sea necesario.