El cuerpo es donde residen nuestros instintos y donde luchamos, huimos o nos congelamos. Las manos de mi abuela es una llamada a la acción para que los estadounidenses reconozcan que el racismo no tiene que ver con la cabeza, sino con el cuerpo. La autora, Resmaa Menakem, presenta una visión alternativa de lo que podemos hacer para superar nuestra arraigada división racial.