Esperanza pensaba que siempre viviría con su familia en su rancho de México: siempre tendría vestidos elegantes, una casa preciosa y criados. Pero una tragedia repentina obliga a Esperanza y a su madre a huir a California durante la Gran Depresión y a instalarse en un campamento para trabajadores agrícolas mexicanos. Esperanza no está preparada para el duro trabajo, las dificultades económicas o la falta de aceptación a la que ahora se enfrenta. Cuando su nueva vida se ve amenazada, Esperanza debe encontrar la manera de superar sus difíciles circunstancias: la vida de mamá y la suya propia dependen de ello.